En Italia, como en España, una comida no empieza cuando llegan los platos principales a la mesa. Sino que empieza antes, porque existe una tradición gastronómica que invita a reunirse, compartir y disfrutar sin prisas: el aperitivo.
Más que una forma de abrir el apetito, el aperitivo italiano es un momento social, un ritual cotidiano en el que amigos, familiares o compañeros se reúnen alrededor de una mesa para conversar mientras disfrutan de pequeños bocados elaborados con productos de calidad.
Por eso, los entrantes de la carta de Baldoria están inspirados en algunos de los aperitivos italianos más tradicionales, aquellos que llevan generaciones formando parte de la cultura gastronómica del país. Porque creemos en esa forma de entender la gastronomía, que no se trata solo de recetas, sino también de disfrutar del momento.
El aperitivo italiano:
mucho más que abrir el apetito
La palabra "aperitivo" proviene del latín aperire, que significa "abrir". Y eso es precisamente lo que busca: abrir el apetito antes de la comida principal.
Esta tradición nació en el norte de Italia hace siglos y con el tiempo se extendió por todo el país. Hoy en día, especialmente al final de la tarde, es habitual ver bares y restaurantes llenos de personas disfrutando de un aperitivo.
El aperitivo italiano va mucho más allá de la comida. Es una forma de socializar, de desconectar de la rutina y de disfrutar de la compañía sin mirar el reloj.
Una filosofía que encaja perfectamente con la manera en que los italianos entienden la mesa y que sigue muy presente en cada rincón del país.
Los embutidos y quesos: los grandes protagonistas
Si hay algo que no puede faltar en un auténtico aperitivo italiano son los embutidos y quesos. Italia cuenta con algunas de las elaboraciones artesanales más reconocidas del mundo: mortadella, salami, guanciale, pecorino o parmigiano.
Uno de los aperitivos más habituales es el tagliere, una tabla pensada para compartir con diferentes embutidos, quesos y encurtidos que permiten descubrir distintos sabores y texturas en cada bocado.
En Baldoria rendimos homenaje a esta costumbre con el Tagliere Misto, una selección de productos italianos como coppa de Cinta Senese, mortadella a la trufa, salame al vino rosso, Parmigiano, Pecorino DOP, burratina ahumada y giardiniera de verduras. Una propuesta perfecta para comenzar cualquier comida al más puro estilo italiano.
La burrata: uno de los aperitivos italianos más populares
Pocos productos representan tan bien la cocina italiana actual como la burrata. Originaria de la región de Puglia, en el sur de Italia, la burrata destaca por su exterior de mozzarella fresca y su interior cremoso, suave y lleno de sabor.
En Baldoria contamos con dos versiones: la Burrata San Marzano, acompañada de pappa al pomodoro, tomates confitados, pimientos del Padrón y pesto de albahaca; y la Burrata Tartufata, donde la cremosidad de la burrata se combina con la intensidad de la trufa negra, avellanas tostadas y guanciale crujiente.
Las frituras italianas que conquistan cualquier mesa
Las frituras ocupan un lugar muy especial dentro de la gastronomía italiana, especialmente en ciudades como Nápoles, donde forman parte del día a día desde hace siglos.
Entre las más conocidas está la frittatina, una receta típica napolitana preparada a partir de pasta, queso y otros ingredientes que posteriormente se empanan y se fríen hasta conseguir una textura crujiente por fuera y cremosa por dentro. Inspirándonos en esta tradición, elaboramos nuestra Frittatina Cacio e Pepe, una croqueta de pasta del pastificio Di Martino acompañada de papada ibérica Joselito, scamorza y brotes de albahaca.
Otra fritura de nuestra carta son las Croquetas alla Parmigiana, elaboradas con berenjena confitada, tomate San Marzano, mozzarella ahumada, albahaca y Parmigiano.
Las pequeñas pizzas también forman parte del aperitivo
Aunque solemos asociar la pizza al plato principal, en muchas zonas de Italia también existen versiones más pequeñas pensadas para compartir durante el aperitivo. Es el caso de la montanara, una especialidad típica de Nápoles elaborada mediante una doble cocción que consigue una base especialmente ligera y llena de sabor.
En Baldoria reinterpretamos esta tradición con nuestra Marinara del Cantábrico, una pizzetta montanara acompañada de tomate San Marzano, ajo frito, alioli, orégano del monte y anchoas del Cantábrico.
Carpaccios y productos frescos: la versión más elegante del aperitivo italiano
Dentro de los aperitivos italianos también encontramos propuestas más ligeras y frescas que ponen el foco en la calidad del producto. Uno de los ejemplos más conocidos es el carpaccio, una elaboración nacida en Venecia durante el siglo XX que consiste en finísimas láminas de carne o pescado acompañadas de ingredientes que potencian su sabor.
Su éxito reside precisamente en la sencillez: cuando el producto es excelente, no necesita más. Nuestro Carpaccio Primavera sigue esa filosofía y combina carpaccio de ternera con crema de guisantes de la huerta, espárragos, habas frescas y Pecorino Romano, creando un plato equilibrado que refleja la importancia de los productos de temporada dentro de la cocina italiana.
El aperitivo italiano como forma de entender la vida
En Italia, sentarse a la mesa nunca ha sido únicamente una cuestión de comer. Es compartir, conversar, brindar y disfrutar del tiempo con calma. Los aperitivos representan perfectamente esa manera de vivir: pequeños platos pensados para reunirse alrededor de la mesa y disfrutar del producto, de la compañía y del momento.
Esa misma filosofía es la que inspira cada rincón de Baldoria. Un espacio donde los sabores auténticos, los ingredientes que viajan directamente desde Italia y el espíritu de las Islas del Golfo de Nápoles se unen para crear una experiencia gastronómica que va mucho más allá de la comida.
Te esperamos en Baldoria para que vivas la experiencia completa desde el primer bocado. Si quieres disfrutar de un aperitivo italiano y demás platos típicos del país, sin salir de Madrid, no dudes en consultar nuestra carta.